Un ritmo rápido, con muchos correos electrónicos, llamadas telefónicas, recados, reuniones o conversaciones, está en la agenda. Te puedes sentir mentalmente inquieto, impaciente y excesivamente deseosos de transmitir tus propias ideas. También puede surgir una situación que requiere que digas lo que está en tu mente, para tomar una decisión, o expresar tu opinión personal claramente sobre algún tema.